¿Por qué subimos montañas? Nuestro primer año como club

En el último número del periódico El Epinar, nº 277 de Enero de 2.018, publicamos un artículo en el que hacemos balance de nuestro primer año. Podéis leer online a través de issuu:

Os dejamos el texto completo del artículo a continuación:

¿Por qué subimos montañas? Nuestro primer año como club

Es imposible reducir un año a unas pocas palabras, incluso a muchas. Todos los sentimientos y emociones, los planes cumplidos y los que aún están por llegar, el esfuerzo puesto para que todo lo que deseamos llegué a buen puerto… o a una montaña.

Hace un año poníamos en estas páginas el relato de nuestra primera “aventura”: la ascensión de una montaña vieja y modesta, la Peña el Oso con sus 2.196 metros, pero para nosotros es muy significativa: la montaña de la que cogemos el nombre, uno de los picos principales de nuestra querida Sierra del Guadarrama y además la más alta de El Espinar. Entonces marcábamos el que ha sido el principal objetivo de este primer año: servir de cauce para que los vecinos aficionados a la montaña puedan conocerse y compartir su pasión, promoviendo un disfrute seguro y no competitivo del deporte.

¿A qué nos referimos con el disfrute no competitivo? La montaña es un medio hostil. Incluso en montañas formadas hace millones de años como las de esta sierra, a las que la erosión le dieron sus formas redondeadas carentes de aristas y crestas, sencillas de recorrer y disfrutar, un día de fuerte viento, niebla cerrada o hielo pueden hacer que nos perdamos, suframos hipotermia o un accidente. La competición está en el esfuerzo que cada uno hace para superar sus fuerzas (y miedos, que también aparecen) y lograr su objetivo: una cima, una ruta larga, una vía de escalada.

Ahora que por las redes sociales nos bombardean con deportistas de élite y las carreras de montaña, desde el club apostamos por volver a los valores tradicionales del montañero y los clubs de montaña: el compañerismo como recurso para lograr objetivos mayores en la montaña; promover el deporte de base organizando rutas guiadas que permitan acceder a la montaña a los vecinos del municipio; fomentar la importancia en la formación específica de montaña (manejo de cuerdas, orientación, autodetención en pendientes nevadas, etc.) de las diferentes modalidades de montaña que practican los socios del club: senderismo; montañismo y vías ferratas; alpinismo y escalada; y esquí de montaña.

Con esta filosofía hemos organizado cuatro salidas guiadas abiertas a aquellos que no son socios del club en las que hemos contribuido a acercar la montaña a más de 200 vecinos de El Espinar, en buena parte niños. Hemos mantenido un calendario de actividades con al menos dos actividades mensuales, en la que los socios han recorrido y alcanzado cimas en Sierra Nevada, Picos de Europa, Gredos y la Sierra del Guadarrama.

A todo ello hay que sumar todas las actividades que nuestros socios han realizado de forma individual, que nos han permitido alcanzar todos los conjuntos montañosos del país e incluso llegar a Tanzania, donde nuestro compañero David Casado alcanzó la cumbre del Kilimanjaro, el techo de África.

Todo ello es posible gracias a la pasión de los socios del club. Subimos montañas porque están ahí, porque desde su cima el mundo es hermoso, porque nos permite superarnos a nosotros mismos, porque para llegar a una cima hay que caminar por bosques al amanecer, dormir junto a lagos alpinos, reír con los compañeros en un refugio de montaña y compartir el agua y la comida con quienes comparten tu objetivo y te ayudan a conseguirlo.

Junto a esta pasión hay también una gestión económica, con el compromiso de una gestión transparente en la que nuestros socios reciban anualmente un informe detallado de las cuentas del club. El club se financia con las cuotas de los socios. Es un dinero que se emplea para la gestión diaria (desde temas bancarios a la contratación de los servidores de la web del club), para la adquisición de material de seguridad de montaña (este año walkie talkies que permiten una comunicación segura en montaña de los socios) y la promoción de las actividades de montaña.

Dentro de las actividades de promoción del deporte de base realizamos una caminata a Peña la Casa para recaudar dinero para la Fundación Menudos Corazones, que trabaja con niños con cardiopatía congénita. En esta actividad contamos con la colaboración de las oficinas de Mapfre de San Rafael y El Espinar, que cubrieron los seguros de los participantes en la actividad y de la asociación Segovia de Mil Colores.

La única financiación externa con la que contamos es con la del programa de promoción del deporte de base que mantiene IU de El Espinar, que voluntariamente nos incluyó en él y con su generosidad nos permitió financiar parte del precio del autobús que nos permitió realizar una actividad abierta a vecinos de la localidad en la que recorrimos con muchos aficionados locales y varios niños la sierra sierra de Ayllón y sus magníficos hayedos.

A ello hay que añadir el local que el ayuntamiento de El Espinar nos cedió para establecer la sede social del club y la gestión de inscripciones en nuestras actividades desde la oficina de turismo del municipio.

Como decíamos al inicio, apenas dejamos unas pinceladas de los que fue este año. Gracias de nuevo a nuestros socios. Cada vez que salen a caminar por el monte son quienes hacen el club. Y a todos los vecinos que nos han acompañado en las diversas salidas o disfrutado con las fotos que subimos a Facebook. ¡Nos vemos en el monte!

Junta directiva del Club Alpino Peña el Oso

www.clubalpinopeñaeloso.es

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